sábado, 26 de diciembre de 2009

Disco Orfeón: La mitología sale a bailar viernes y sábados por la noche. Parte IV. La Sociedad Orfeón.


Una noche en la Disco, 130 años después de la creación de ese edificio.

Para la Real Academia Española, la Sociedad Orfeón es una compañía de cantantes en coro, sin instrumentos que la acompañen. Su nombre deriva de la inventiva del pedagogo francés Louis Guillaume Bocquillon (1781 – 1842) para designar los coros masculinos de estudiantes y obreros que organizó como asociaciones corales recreativas y culturales desde 1830.
Los antecedentes de este movimiento coral se encuentran en los antiguos festivales de competición desarrollados en Inglaterra y en los Liedertaferl alemanes, fundados en 1809. El movimiento orfeonístico se desarrolló en España desde 1845. Más tarde, aparecieron voces femeninas.
En aquél primitivo teatro que tuvo Mercedes, allá por 1860, la Sociedad Orfeón realizó brillantes espectáculos y, gracias a los participantes de esta organización, Mercedes contaba con la visita de las mejores compañías del teatro lírico italiano que actuaban en el país.
Con el tiempo, el primer teatro mercedino se fue abandonando y se lo cerró a mediados de 1876. Luego de la construcción del bellísimo cabildo construido en 1868, por lo que, el modesto teatro de chapas y tirantes era demasiado humilde para las pretensiones que tenía la ciudad y el salón del nuevo edificio municipal fue el anfitrión de las pantomimas.
El Juez de Paz y presidente de la Municipalidad de Mercedes, Dr. José Higinio Solveyra, presentó un proyecto de resolución para que se declare la caducidad del viejo teatro y se construyera uno nuevo y la Sociedad Orfeón era el reducto donde se habían refugiado los incipientes artistas mercedinos.

Disco Orfeón: La mitología sale a bailar viernes y sábados por la noche. Parte III. La primera función.

El primer teatro tuvo en su fiesta inaugural la obra “Traidor, inconfeso y mártir”, de Zorrilla. Los actores, algo por debajo de medianos, eran un andaluz cerrado apellidado Cardoso y estaba acompañado por López, Ovesten, espada y dos damas. A pesar de los escasos recursos que suministraban una técnica rudimentaria y un teatro tan modesto, la composición fue ampliamente celebrada.
Cuenta Roberto Tamagno¬ en su libro Del viejo Mercedes que “las niñas, por modestia, no se atrevían a actuar en las tablas, causa que obstaculizó la formación de cuadros de aficionados. Uno de los vecinos más entusiastas y animosos, don Felipe Picot, más tarde cónsul argentino en Burdeos, consiguió cumplir esta aspiración. Solo se atrevieron con obras en que no figuraban mujeres, pero alentados por el éxito, pusieron en escena la segunda parte de Don Juan Tenorio”.
La obra necesitaba de una mujer para recrear a la estatua de doña Inés. Este papel lo encarnó el jóven Augusto Móres, cuya figura diminuta se prestaba para la caracterización femenina.
Durante 15 años fue ese tablado una avanzada del arte y de la civilización de la pampa, como muchas cosas que hubo en la Villa de Mercedes, luego llamada Ciudad.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Fútbol Solidario. Más info.

Entradas anticipadas en todas las farmacias de Mercedes y en Net computación (27 y 28). En Suipacha: Stella Maris Monteleone, calle Balcarce y Jujuy.

Valor de las entradas anticipadas: General $5 - Platea $10

Valor de las entradas en el estadio:: General $10 - Platea $15

jueves, 17 de diciembre de 2009

Futbol Solidario, edición 2009

Será el próximo martes 22 de diciembre a beneficio de la Comisión Permanente de Ayuda a la Donación de Órganos (COPADO), la Escuela Nº 13 y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes

*El siguiente listado contiene personalidades que ya han confirmado su presencia, la misma será actualizada una vez aseguradas las asistencias.

Más info en: http://www.noticiasmercedinas.com/091217solidario.htm

Legión Mercedina (profesionales nacidos en la ciudad)

Fernando Moner (Súper 8 San Lorenzo), Emanuel Culio (CFR Cluj, Rumania), Cristian Biglia (Brown de Adrogue), Santiago Malano (Racing Club), Federico Malano (River, Uruguay), Martín Minadevino (Joinville Esporte Club de Brasil), Matías Silvestre (Catania, Italia), Lucas Montero (jugó en Italia, ahora en Flandria), Colo Dematei (Atlético Tucumán), Alejandro Calabria (Frandria), Alejandro Simeonato (ex San Lorenzo), Marcelo Simeonato (ex Huracán y corredor de autos), Rodrigo Gauna (ex Deportivo Wanka de Perú, también jugador del fútbol chino), Juan Ignacio Gauna (Liga del Interior), “Toto” Etchegaray (corredor de autos y técnico)

Invitados Especiales

Juanqui Jurado (Fox Sports), Ariel Franetovich (Ministro Asuntos Agrarios de la Provincia), Ignacio Crotto (Secretario de Turismo de la Provincia), Alejandro Domínguez (Secretario de Deportes de la Provincia), Chino Tapia (Sub Secretario de Deportes de la Provincia), Aníbal Pitelli (Intendente de Chivilcoy), Román Sivori (cantante El Original), José García (ganador Operación Triunfo), Qiro (cantante junto a Dalma Maradona), Darío Lopilato (actor), Guillermo Vera (TV Azteca), Rodolfo Principi (Director del Hospital Blas L. Dubarry), Sergio López (Secretario de Gobierno), Marcelo Gorosito (AJB, Subsecretario de Economía de la Municipalidad), Martín Boragno (Director de Prensa de la Municipalidad), Juan Ferrandis (valla menos vencida en el fútbol local), Marcos Dipalma (corredor de autos)

Jugadores Invitados

El plantel del Super 8 de San Lorenzo de Almagro, Lucas Castroman (Racing Club).Fernando Redondo (Súper 8 Argentinos Juniors), Darío Scotto (Súper 8 Argentinos Juniors), Leonel Gancedo (Súper 8 Argentinos Juniors), Rodolfo Graied (Lanús)

Jueces

Arbitro: Javier Castrilli (ex árbitro), Línea 1: Ramiro Picone (arbitro en la Liga Mercedina), Línea 2: Gustavo Sacanino (Responsable de las cat. Infantiles C. Comunicaciones)

Conducción del evento

La “tota” Santillán (conductor de tv) y Diego Marú (locutor oficial de la Municipalidad)

Cronograma de actividades

12: 00: Apertura del Estadio de la Liga Mercedina de Fútbol.
13:00: Comienzo de las actividades con un Torneo “Copa Disco” entre 4 clubes de la ciudad: Ateneo, Comunicaciones, Unión y Vélez.
15:00: Exhibición de Tenis a cargo de los profesores del Centro de Desarrollo del Tenis, Mauricio Pisonni y Hernán Recaldoni.
16:00: Ceremonia de presentación del partido principal y entrega de presentes.
16:30: Comienzo del triangular, “Copa Municipalidad de Mercedes”: Legión Mercedina, Jugadores Invitados y Artistas Invitados.
18:30: Premiación, también entregaremos la copa del preliminar.
19:00: Actuación Especial de José García, ganador de Operación Triunfo (2º edición)
20:00: Espectáculo de Fuegos Artificiales.
20:30: Fin de las actividades programadas.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Disco Orfeón: La mitología sale a bailar viernes y sábados por la noche. Parte II. Se necesita un teatro.


Casi 130 años después de haberse creado el edificio del Teatro Orfeón, vuelve a abrir sus puertas con ese nombre, con otro destino, pero con el fin de entretener a la comunidad.

Cuenta Roberto Tamagno en su libro Del viejo Mercedes que la batalla de Pavón de 1861 produjo un gran crecimiento en la Villa de Mercedes (en 1865 es declarada ciudad) y, entre otras, surge la necesidad de crear un tablado, un teatro.
El 28 de noviembre de 1861 la Honorable Corporación Municipal consideró la solicitud de construir un terreno para construir un teatro por una sociedad anónima y acordó “que esté lleno el número de accionistas y se les extienda la respectiva escritura de propiedad de un solar ubicado a tres cuadras al Nord-Oeste de la plaza principal, compuesto de cincuenta varas de frente por cuarenta de fondo”.
Clodomiro Villafañe fue el encargado de llevar adelante la construcción del teatro y lo logró con creces, a pesar de que todos esperaban su fracaso. Un armazón de madera con revestimiento de zinc fue el primer escenario. La flamante morada artística se encontraba en 28 (llamada Del Pilar en ese entonces) entre 31 (San Isidro) y 33 (Chivilcoy) y se inauguró la noche del 9 de julio de 1862.
La concurrencia fue extraordinaria, la temporada se cubrió con creces. El aspecto externo mostraba una precariedad que hoy sería imposible de habilitar: un gran galpón de zinc, decorado con gallardetes y banderas que demostraban que su destino no era el de almacenar frutos. La iluminación era muy precaria, lograda con candiles de aceite y velas de sebo que producían un olor poco agradable.
La platea estaba repleta de concurrencia masculina y en los palcos, hechos de tirantillos y cubiertos con lienzos azules y blancos, tomaban posiciones las matronas y sus niñas, con amplio escote y brazos descubiertos.

Disco Orfeón: La mitología sale a bailar viernes y sábados por la noche. Parte I. Quién fue Orfeo.

La ópera Orfeo, del italiano Claudio Monteverde, fue creada en 1607 y se compone de cinco actos. El libreto fue escrito por Striggio y estrenada en Mantua, una provincia italiana, situada en la región de Lombardía. El drama Orfeo fue compuesto por encargo del duque de Gonzaga para ser representado en las fiestas de carnaval y combinaba treinta y seis instrumentos.
Monteverde se inspiró en quien fuera el hijo de Eagro y la ninfa Calíope. Orfeo fue célebre por su gran talento para las artes musicales. Acompañó a los Argonautas en su expedición al mar Negro y logró con los acordes de su lira (instrumento inventado por él, compuesto por varias tensas en un marco, que se pulsaban con ambas manos) adormecer al dragón que guardaba el vellocino de oro (vellón del carnero alado, sobre el que Hele y Frixo consiguieron salvarse de ser sacrificados por su padre. Frixo fue acogido por el rey Eetes y, como agradecimiento, sacrificó a Zeus el carnero y ofreció el vellocino, que era de oro).
Orfeo nunca superó la muerte de su esposa Eurídice y descendió a los infiernos y consiguió que Plutón se la devuelva, pero con la condición de que marchara delante de ella sin mirarla hasta llegar a la Tierra. Orfeo no resistió la tentación y la perdió para siempre. Luego, la fidelidad que tenía sobre su mujer, hizo que rechazara a todas las otras mujeres quienes, en venganza, lo mataron haciéndolo pedazos.



viernes, 27 de noviembre de 2009

El prostíbulo de 36 y 45, la otra Alegría del barrio y Santos Laya, cuchillero solucionador.

El barrio del Sapo y el de la Alegría rivalizaban mucho en los finales del siglo XIX y los principios del XX. El primero tenía los dos prostíbulos más importantes de la ciudad, mientras que el otro también tenía el suyo y estaba en la esquina de 36 y 45, con entrada por esta última. Estuvo en funciones hasta 1912 y era conocido como la casa de Gireau.
La particularidad que tenía este prostíbulo era que cuando había “diferencias” entre algunos de los concurrentes, estos se solucionaban en el baldío de enfrente o en un boliche con el que hacía cruz. Este bar era un lugar propicio para que los hombres dejaran sus dagas, facones o revólveres, ya que con ellos no podían entrar a la casa pública.
El encargado de cuidar el prostíbulo fue, durante años, un sargento de la Policía, quien palpaba sin excepción a todos de armas en la puerta, cosa que disgustaba a muchos criollos, en especial a uno de apellido Benítez, quien una vez disimuló el cuchillo en la manga y en el instante de ser palpado mató de una feroz puñalada al sargento.
Don José Santos Laya era el dueño de la pulpería que se encontraba frente al prostíbulo. Laya era un español de cuerpo menudo que resultó ser un cuchillero hábil y temerario. En las casas de tolerancia el órgano, la guitarra y el canto se usaban como diversión. Obviamente, el tango no faltaba nunca, con corte y quebrada, siempre generador de líos que se arreglaban en el baldío de enfrente o en lo de Santos Laya. Cuando la pelea se complicaba, el pulpero saltaba el mostrador, cuchillo en mano y peleaba con gusto para que el altercado entre esos hombres termine en los mejores términos posibles y el derramamiento de sangre se pueda evitar. Aunque eran entreveros que terminaban con tajazos y puntazos, no faltó algún difunto tampoco, eran peleas que Santos Laya los resolvía sin problemas para mantener la tranquilidad de su bar.

El velorio del angelito, La Alegría del barrio. Segunda parte. Las lloronas y los fantasmas.


Calle 37 esquina 38, donde Juan Fregossi le disparó al "perro" que se le apareció. Desde donde está ese tapial y hasta la casa que se observa, había un paredón y la cuadra que se ve, no existía.


En esta foto se puede apreciar la diferencia en el estilo del asfaltado, lo que indica que no se hicieron en la misma época.

No sólo era alegría el velorio del niño muerto, sino que también había que demostrar un poco de dolor, y para eso estaban las lloronas. Estas mujeres, por unos pocos pesos, cumplían con su misión específica y con lamentos invitaban a todos los presentes a acompañarlas en sus ruegos y sus llantos.
En las noches de velorio, en el barrio La Alegría solía aparecer por la calle 34 un fantasma de figura delgada, de aproximadamente metro ochenta de estatura, vestido de negro desde sus zapatos hasta el sombrero, un tanto echado hacia delante como para ocultar su rostro. En esa calle, entre 39 y 41, lo vieron una vez Eduardo Coudet, Alfredo Rudoni y Ernesto Suárez. Noches después, a pocas cuadras, en 36 y 37, José Peyruc y Raimundo Morales vieron una imagen parecida y, luego, Vicente Oreza se animó a formular la denuncia asegurando que también lo había advertido en la esquina de su negocio, en 34 y 41.
Nadie sabía lo que buscaba. Según cuenta Raúl Ortelli en su libro “La sangre en las esquinas y romances de la Guardia”, la aparición de fantasmas en esa zona de la ciudad era un tema que venía desde fines del siglo XIX. Si bien sucedió muchas veces entre 1918 y 1925, un diario mercedino narraba en sus crónicas la aparición de un personaje similar en 1895. Además, todos los que se lo encontraban en las cuadras de la ciudad esperaban ser asaltados y esto no ocurría. El personaje se aparecía ante los transeúntes y permanecía inmóvil, quieto, nada más que para asustar a quien tenía enfrente.
Otra de las características que tenía este fantasma era el de desaparecer con gran rapidez, sin hacer ruido ni dejar rastros. Una madrugada, Juan Loffiego llegó a la esquina de 30 y 37, donde estaba el viejo almacén de Don Dionisio Peyruc y se encontró con el fantasma. Loffiego decidió retroceder unos metros y luego, cuando volvió sobre sus pasos, el sujeto ya no estaba. Si bien no le pasó nada grave, Loffiego confesó que nunca más olvidó esa imagen.
Pero el fantasma podía tener forma de animal también. El ex empleado de la policía Juan Fregossi tuvo un extraño encuentro con un “perro” en la esquina de 37 y 38. Según Fregossi, “serían las dos de la mañana cuando llega a esa esquina en su caballo que, al espantarse, desmontó al jinete que, cuando miró fijo a ese monstruo que se le había acercado unos metros parado en dos patas le efectuó dos disparos. Fregossi corrió hacia su caballo, que estaba a unos ocho metros y, antes de montarlo, vio que el monstruo se le aproximaba otra vez. Entonces, le efectuó dos disparos más y se alejó a caballo del lugar. Treinta años después, Fregossi contaba por primera vez ese suceso, ya que nunca se había animado a hacerlo.

El velorio del angelito, La Alegría del barrio. Primera parte. ¿Qué es?

Fueron famosos los fantasmas y las viudas que aparecieron en el barrio La Alegría (ubicado en el rectángulo de calles 34 a 44 y 33 a 45) que asustaban a los mercedinos que andaban de noche por esa zona de la ciudad, en especial, en las manzanas comprendidas por las calles 39 y 41, 34 y 44. Estas historias ocurrieron en las primeras dos décadas del siglo XX hasta que el comisario Díaz Casado decidió desterrarlas para siempre prohibiéndolas porque eran fiestas de mal gusto.
El velorio del angelito es una reunión danzante que acostumbran realizar durante toda una noche, los padres de una criatura fallecida, toda vez que ella no fuese mayor de 10 años, en algunos lugares es menos, ya que hasta esa edad, la víctima es considerada inocente y libre de todo pecado. La creencia indica que el espíritu del niño ingresa al coro celestial y este es un motivo de regocijo para los padres que festejan el hecho con la reunión.
El cadáver se deposita sobre una mesa, que hace las veces de capilla ardiente, excesivamente alumbrado con velas de cera o cebo, previamente adornado con flores naturales o artificiales de múltiples colores. El techo de la vivienda, en la parte que cubre la ornamentación, es revestido con una sábana blanca a manera de cielo-raso, cubierto con pequeñas estrellitas hechas en papel dorado o plateado.
La encargada de preparar todo esto y mantener su cuidado durante la noche es la madrina del angelito. En cuanto al instrumento de música, se usa preferentemente el arpa, corriendo por cuenta del padrino la paga del servicio al igual que la bebida para invitar a los concurrentes. Como signo de despedida al ahijado, los últimos en bailar, ya al amanecer, son los padrinos y luego se dejan sentir las estrofas de la canción del angelito, motivo conmovedor en aires de alabanzas y bagualas, cantadas comúnmente por los mismos rezadores del lugar.
Al amanecer se recitan unos versos para "hacer volar al angelito" acompañados de Juegos de pirotecnia, tratando de no quemar las "alitas del angelito". La madre no debe llorar porque las mojaría y el fallecido no podrá volar para llegar al cielo.
En la actualidad está fuertemente arraigado en Santiago del Estero. El ataúd esta cubierto con un paño con flecos y a medida que van llegando a la Fiesta-Velorio en vez de expresar condolencias se acercan y hacen un nudo en alguno de los flecos del paño mientras piensa en un deseo que supuestamente "el angelito" llevará al cielo y abogará por el. En hogares muy pobres, el paño no existe y solo hay arriba de la cajita un manojo de hilos.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Si con San Juan el 24 no hay suerte, San Pedro, el 29, te da revancha.

La esquina de 23 y 18, donde se hacía la fogata de San Pedro. Enfrente, el inmueble donde estaba el almacén de Luis Alippi.

Para los cristianos, el 29 de junio es la fiesta de San Pedro y San Pablo, el primer Papa y el gran Apóstol de los Gentiles. Según la tradición, ambos fueron ejecutados al amanecer de ese día del año 67, por orden de Nerón. Pedro fue crucificado cabeza abajo, según su deseo, en la Colina Vaticana, porque consideró indigno morir como su maestro. Pablo fue conducido a Ostia, lugar próximo al río Tiber, y allí fue decapitado. Su cabeza al caer dio tres saltos, y del suelo brotaron otros tantos manantiales. Aún hoy los peregrinos que van por la Vía Ostiense se detienen allí para llevar agua de las fuentes milagrosas.
Según Eduardo Alizeri, en su libro “Reminiscencias mercedinas”, la más concurrida de las fogatas que ese día se realizaban en Mercedes era la de la esquina de 23 y 18, centro mismo del Barrio San Pedro, frente al almacén de Luis Alippi.
Este ritual cristiano asume una antigua tradición y en la noche más larga del año enciende la máxima luz de esperanza para los hombres, con el consecutivo alargue de los días y, en las mujeres, se renueva la esperanza de conseguir novio si con las cédulas de San Juan no tuvo suerte, ya que este festejo era muy concurrido y las chances de conocer gente se ampliaban.
En un lugar reservado del corralón del negocio se iban acumulando toda clase de cajones, maderas de distinto tamaño y todo otro elemento que fuese combustible y que cada vecino aportaba en la medida de sus posibilidades. Los trabajos de preparación de este tradicional festejo comenzaban un mes antes.
Lo más destacado de esta fogata era el gran muñeco de arpillera, con su cuerpo relleno de trapos, pajas, papeles, cohetes, sal en abundancia, petardos, etcétera y se le colocaba un saco grande, un sombrero y unos largos pantalones. Ya desde el día anterior a la quema se comenzaba a preparar la pirámide de gran altura, que hasta llegó a superar los seis metros. Desde lo alto de los edificios ubicados en las cuatro esquinas de la 23 y 18, se tendían cables y, en el cruce de estas construcciones, se colgaba el tan mentado muñeco o “Judas”.
Para la hora 22 estaba todo listo. La banda de música de la ciudad compartía su repertorio con todos los presentes y alegraba el ambiente, mientras que la usina se encargaba de anular la luz de ese sector de la ciudad, logrando que el fuego se viera a varias cuadras a la redonda. Los concurrentes realizaban juegos y tiraban cosas a la pirámide. Alguna vez se supo de un nieto que tiró el bastón de su abuelo, al que devolvieron en andas a su casa.
El momento cumbre era cuando las llamas alcanzaban al muñeco que, al griterío y a la música, se le sumaba el tiro de cohetes, produciendo mucha algarabía en la gente.
Terminada la combustión y cuando la pirámide y el muñeco ya eran escombros humeantes, los vecinos de la zona degustaban de los famosos y exquisitos “bollitos brasileros” que fabricaba Juan Hurley, que tenía su negocio cerca de donde se hacía la fogata.