domingo, 6 de junio de 2010

CRONICAS MALVINERAS. La última noche antes de volver a las islas. Destino final, Darwin. Parte II.

Escrito por Graciela Medina y basado en la experiencia vivida por su hijo Cristian Luna, quien participó en el homenaje a los caídos en octubre de 2009.

Como en el viaje del día 3, un grupo de vehículos aguardaba a los familiares para trasladarlos al Cementerio de Darwin. Solo 40 Km. de camino de ripio los separaban de su cometido y poder llegar a la tumba del ser querido que había dado la vida por la patria.
Mientras la hilera de móviles se ponía en marcha, un helicóptero despegaba llevando a integrantes de la Comisión, coordinadores y algunos Cascos Blancos, para que al llegar a Darwin el contingente, ya estuvieran aguardándolos.
A pesar de que algunos rayos de sol comenzaron a asomarse, y el cielo a disipar su color plomizo, el camino les iría mostrando su paisaje agreste, sin árboles, solo con una gramilla amarillenta como toda vegetación, los montes que se dejaban ver a lo lejos, daban pie para que algunos familiares cuyos seres queridos habían caído allí, pudiesen quizás imaginar donde y como había sucedido.
Dentro de esos vehículos que avanzaban lentamente por el sendero formando una caravana había decenas de historias, únicas e irrepetibles como la de Alejandra, que llevaba en su mano en uno de sus bolsillos apretando una bolsita de nylon, en la que tenía parte de las cenizas de su madre, cuyo último deseo había sido descansar con su hijo en el cementerio de Darwin.
Imágen del aerpuerto de Darwin, en Malvinas.
O la del pequeño nieto de un héroe, de solo 5 años, que sin saberlo ya formaba parte de la historia, porque fue el primer nieto de un caído que pisó tierra malvinense; o la de Olga, que con 18 años y dos hijos vio partir a su marido que nunca regresó.
Son tantas las historias de vida que Malvinas encierra, y los sentimientos guardados durante 27 años que pugnaban por salir a la luz, aprisionados en el pecho, con el corazón palpitando cada vez mas fuerte, sabiendo que cada kilómetro recorrido, era un paso menos para poder sacarlos de adentro, y dejarlos como ofrenda al pie de la tumba del ser amado.
A lo lejos, algunos puntos blancos que fueron tomando forma conforme se acercaban, comenzaron a delinear la silueta del cementerio, solito, allí en medio de la nada, entre dos colinas azotado por el viento helado, asentado sobre el terreno árido, con la cruz mayor remontándose hacía el cielo ahora ya azul, como dándoles la bienvenida, después de tanta espera.
Bajaron de los micros, como una semana antes otros familiares, recorrieron el sendero blanco de piedras que marca la entrada al cementerio, pero en su caso, no venían solos, la Virgen precedía la marcha. Así, con la Madre en alto, ingresaron los familiares al cementerio, con la advocación de la Virgen de Luján y su manto celeste y blanco, 27 años después los familiares de aquellos héroes, que regaron con su sangre esa tierra nuestra, hacían flamear al viento, con la imagen de la Virgen, por fin en Malvinas, ¡otra vez nuestra bandera!.

CRONICAS MALVINERAS. La última noche antes de volver a las islas. Parte I.

Escrito por Graciela Medina y basado en la experiencia vivida por su hijo Cristian Luna, quien participó en el homenaje a los caídos en octubre de 2009.

La noche ya había caído sobre Buenos Aires cuando el avión comenzó a carretear por la pista de Aeroparque. Muchos viajaban por primera vez en avión. En otras circunstancias, quizás eso hubiese tenido relevancia.
A pesar de los nervios, el viaje fue tranquilo, al llegar a Río Gallegos, eran aguardados por Veteranos y autoridades. Habían cenado durante el vuelo, aunque nadie comió demasiado y fueron alojados en el hotel poco después de la medianoche. Cada uno estaba en su habitación. En la medida de lo posible, debían descansar, ya que en pocas horas, estarían pisando tierra malvinense.
Mientras los familiares reposaban, los miembros de la Comisión de caídos y de Cascos Blancos ultimaban detalles, chequeaban documentación y realizaban arreglos finales para que nada pudiese retrazar la tan ansiada partida.

El gran día.

Comenzó a amanecer y con las primeras luces de la mañana pudo observarse un cielo nubloso. A pesar de ello, nada podría empañar aquella mañana, el gran día había llegado.
Los familiares desayunaron y partieron hacia el aeropuerto, allí ya los aguardaban los miembros de la Comisión que terminarían su tarea y los esperarían al retornar para darles contención los Veteranos tanto los que acompañaron el vuelo, como los locales.
Los nervios no podían disimularse, las manos que retorcían las manijas de los bolsos y mochilas, los ojos aún enrojecidos de amasar recuerdos durante la madrugada, las manos que se juntaban, los abrazos con quienes se quedaban en tierra, eran la muestra palpable de ello.
El viento del sur frío y seco que castigaba el rostro como un adelanto de la tierra que en horas nada mas pisarían los acompañó en su recorrido por la pista hasta la escalera del avión de LAN, que hacía minutos tenía su puerta abierta para abordar.
Minutos después el avión partía, pero en este caso, ya no habría mas esperas, ese era el viaje hacía el destino final. Cuando la nave tomó altura y desde las ventanillas pudo verse el continente, tomaron real conciencia de que ese era el tramo final.
Cuando sobrevolaron Malvinas por primera vez, las islas estaban escondidas bajo un manto de nubes blancas, y por cierto, durante largo rato, debieron pasar una y otra vez por sobre ellas hasta que la pista fue visible para lograr el aterrizaje.
A las 9.50 horas, del sábado 10 de Octubre de 2009, el avión aterrizaba en el aeropuerto de Mount Pleasant, transportando la imagen de Nuestra Señora de Luján, última pieza del Cenotafio, que quedaría en Darwin para siempre.
Los 205 familiares junto a los coordinadores de la Comisión de Caídos e integrantes de Cascos Blancos, vivieron momentos sumamente emocionantes cuando el avión tocó tierra malvinense. Dentro de la aeronave, todos se unieron en un abrazo. Ya estaban en Malvinas.
Las autoridades británicas de las islas aguardaban junto con representantes de la Comisión de caídos que ya estaban allí: el Gobernador, el Vicegobernador y el Jefe de las tropas se encontraban en la pista dando el recibimiento al contingente, con sumo respeto.
Al aterrizar, una llovizna tenue acompañaba, como queriendo sumarse al duelo, como si el cielo quisiera decirles que compartía sus lágrimas.
Los trámites aduaneros fueron rápidos, y mientras se realizaban los recién descendidos de la aeronave trataban de observar todo lo que podían de aquel paisaje que seguramente tantas veces habían imaginado de mil maneras diferentes.

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Cuántos habitantes tenía Mercedes hace 200 años? Segunda Parte.

En 1813 se realizó un censo poblacional en la región comprendida por la Guardia de Luxán. Estos son los datos relevados del padrón que había en 1813 en lo que ahora es la ciudad de Mercedes y que el Profesor Gustavo Fabián Alonso brindó a este blog.

Aclaración: las palabras que están puestas en los cuadros y que pueden parecer mal escritas, es porque están tal cual decía el legajo de 1813, como ser Córdova, que en la actualidad se escriba con "B". Todos los cuadros se pueden agrandar haciendo click en cada uno de ellos.



¿Cuántos habitantes tenía Mercedes hace 200 años? Primera Parte.

Con la llegada de los conquistadores a América fue necesario contar con datos referidos a problemáticas que surgían en el territorio colonizado, por ejemplo, estimar la población total de las diferentes regiones.
Las primeras estadísticas se comenzaron a realizar a partir del año 1573. Todas las que se hicieron hasta 1894 fueron consideradas no oficiales y no se efectuaron como unidad nacional. El motivo que guió a la investigación estadística apuntaba a la necesidad de ampliar los conocimientos que se tenían con respecto a las consecuencias de los movimientos migratorios, información sobre las condiciones de producción económica y el desarrollo poblacional del país. Estos conocimientos eran fundamentales para el diagnóstico y diseño de políticas gubernamentales.
El Profesor Gustavo Fabián Alonso, oriundo de la ciudad de Suipacha, realizó un interesante informe denominado “El primer poblamiento de Suipacha”, donde repasa los números de los primeros censos de la zona comprendida por Mercedes y la vecina localidad, que fueron realizados entre 1781 y 1815.
El primero de estos censos se realizó en 1781. Fue un censo fronterizo que, además de incluir a los soldados y sus familias, también tenía en cuenta a “vagabundos y personas de todas las edades y sexos que habitan en los fuertes aledaños” y el total de habitantes era de 464.
El de 1782 registra 442 “personas” y 80 soldados. No incluía a los Blandengues solteros, criados ni peones. Además, aporta que se cosecharon 2050 de fanegas de trigo, siendo la mayor cosecha de la zona, seguida por el Salto, con 1800.
Un año después, había 447 habitantes, incluidos Blandengues de todas las edades y sexos. La cosecha de trigo fue de 2168 fanegas, superada por la de Salto con 2256. Las comunes deserciones de Blandengues y una movilidad espacial de la población durante este período, sobre todo soltera masculina, en especial en época de cosechas, es la que posibilita los cambios poblacionales en estos 3 años.
Los aproximadamente 400.000 Kg. de trigo cosechados durante el período 1781-1783 en el Fuerte San José (hoy Mercedes) y zonas de influencia nos hablan de una importante producción si tenemos en cuenta la escasa población en la frontera de la campaña, las constantes amenazas de malones y lo arcaico de los útiles de labranza utilizados durante todo el período colonial.
Con respecto a la población de frontera, el total de los fuertes y aledaños asciende a 2.249 individuos para 1781, a 2.542 para 1782, disminuyendo a 2.389 en 1783. En todos ellos se nota una disminución de la misma en 1783.
En 1803, el capitán de navío y naturalista español Félix de Azara, en su “Descripción e Historia del Paraguay y del Río de la Plata”, da una cifra de 2.000 habitantes para “Luján" (hoy Mercedes). Cifra de la cual se desconfía un poco si se tiene en cuenta que el censo de 1815 para la ”frontera de Luján” da un total de 1987 habitantes, y más si tenemos en cuenta el aumento constante de población que registra toda la campaña bonaerense para este período (1800-1815), a pesar de las continuas guerras de la independencia.
El tipo de ocupación que caracterizó la colonización española en esta parte de sus dominios fue amplia, extensiva, colonizadora. La frontera de Buenos Aires apenas alcanzó el río Salado recién en las últimas décadas del Siglo XVIII, distante unos 200 Km de la ciudad puerto. Los malones llegaban incluso en algunos períodos de guerras constantes hasta pocos kilómetros de la ciudad, asolando estancias y matando a sus pobladores. Fue a raíz de los grandes destrozos ocasionados por los malones de 1744 que el Gobernador y el Cabildo de Buenos Aires decide el establecimiento de una primera línea fronteriza que rodease la capital desde la bahía de Sanborombon hasta la frontera con Santa Fe. Uno de los fuertes que se crea en la zona oeste es el de San José, que tenía como misión principal proteger “...el Santuario de la inmaculada concepción y estancias circundantes”.
Sigue contando el Profesor Alonso que La revolución de 1810 introducirá reformas en toda la campaña bonaerense a nivel político, en el aspecto económico y social y una de las preocupaciones del nuevo gobierno será la de conocer en detalle la población y la estructura productiva de la campaña que circunda a la ciudad puerto.
Una de las personas encargadas de hacer un reconocimiento exhaustivo de la campaña es el coronel Pedro Andrés García. Enviado por el Estado, su misión era la de averiguar la situación de las poblaciones y ganados, así como los medios de reunirlos en pueblos y la legitimidad con que se ocupan los terrenos realengos.
Sobre las guardias de frontera observa el estado ruinoso en que se encuentran y se queja de la dispersión de los pobladores de la campaña. Estas poblaciones, dice García, sirven de lugares de escondite de los indios que se llegan hasta la frontera para robar. Así lo observa en su paso por el “paraje del Durazno” (hoy Suipacha).
García destaca la presencia de una población numerosa, que ocupan chacras donde se siembra trigo, además de tener alguna caballada y vacas.
Finalmente, el Profesor Alonso digitalizó en forma detalla el padrón de 1813 (ver Estadisticas poblacionales Guardia de Luxán - Año 1813). El listado indica que hay 2003 habitantes en la Guardia de Luxán. Por otra parte, el resumen del 4 de abril de 1816 sobre el censo realizado en 1815 manifiesta que hay en la Villa de Luján 1994 habitantes, y en la Frontera de Luján, 1987. Esta zona del país estaba poblada con 12942 personas, ya que además de las mencionadas entre el Fuerte y la Villa, había 3198 en Pilar, 2439 en Cañada de La Cruz, 1601 en San Antonio de Areco, 924 en el Fortín de Areco y 876 en el Fortín de Navarro.

domingo, 9 de mayo de 2010

La Cancha de Arrillaga: sus dos grandes dueños, Otamendi y Arrillaga.


Así se encuentra la esquina de 29 y 18. Hoy también es un lugar muy concurrido en la ciudad, pero con otro fin.

La cancha de pelota a paleta fue creación de Don Javier Otamendi, un vasco que vivía en Mercedes y un gran pelotari, casado con Doña Ramona Flores.
Javier, hombre serio y de firme reputación, solía ganar grandes sumas de dinero que obtenía de los partidos de pelota que se realizaban en su cancha. Cuenta Raúl Ortelli en su libro “La sangre en las esquinas y romances de la guardia” que una vez, conocedores del dinero que Otamendi tenía en su casa, unos sujetos intentaron asaltar su hogar una noche, pero no pudieron llevarse nada debido a las excelentes trancas y pasadores que tenia la puerta de entrada de su hogar. Poco después de este hecho, Otamendi enfermó del corazón y murió. Tenía 36 años y tres hijos: Pedro, Hilario y Miguel. El primero, andando en el tiempo, fue el gran caudillo conservador de Mercedes, con prestigio también en la provincia; el segundo murió en la “Masacre del Atrio” en 1898 (ver La Masacre del atrio de la Iglesia. Tercera Parte. Muertos y Heridos) y el tercero, siempre secundando a su hermano en política, ejerció la procuración en los Tribunales de Mercedes, donde fue figura muy querida y respetada.
La viuda de Otamendi siguió atendiendo el negocio, manteniendo la misma conducta intachable que su marido. Al poco tiempo, llega a Mercedes un joven pelotari, de los tantos que venían en busca de juego. Su nombre, Ramón Arrillaga.
La amistad entre Arrillaga y Ramona Flores fue muy importante. Con el correr de los años se terminaron casando y tuvieron tres hijos: Pedro, Juan y Ramonita.
A esta altura, las canchas de pelota son visitadas por los jugadores más famosos del país y del extranjero y así se van realizando jornadas inolvidables. Pedro y Juan Arrillaga fueron notables jugadores. El primero jugaba adentro y el segundo atrás y así se midieron con las mejores parejas del país. Asimismo, jugaba muy bien Pedro Otamendi. Los seis hermanos por parte de madre formaron una familia pocas veces tan unida y tan solidaria como pocas.

La Cancha de Arrillaga: Pelota a Paleta, amigos y reunión social.


Así era la esquina de 29 y 18 en Mercedes. En la actualidad, se encuentra el Supermercado Disco. Hace más de 100 años, se jugaba pelota paleta.


En los primeros años del Siglo XX en Argentina se estilaba jugar pelota vasca, pero en la modalidad nacional se lo llamaba pelota paleta. Este deporte se comenzó a jugar en Francia en el Siglo XIII y rápidamente fue apropiado por el País Vasco, en la zona Norte de España. La pelota que se suele usar en el país europeo es de madera, con varias capas de látex y una final de cuero, mientras que la modalidad argentina es, generalmente, una pelota de caucho.
Una de las ciudades en la que más se practicaba este deporte en Argentina fue Mercedes. La esquina de 29 y 18 tuvo dos canchas y se conocieron como “Las canchas de Arrillaga”. Una de ellas era cerrada y daba a la calle 18, la otra, abierta y miraba hacia la 29. En la esquina, como dentro de un ángulo, entre cancha y cancha, estaba el negocio, despacho de bebidas y almacén, que se comunicaba con ambos frontones.
Entre el público se advertían todos los matices políticos, no se hacía ningún tipo de partidismo y el respeto era mutuo. Concurrían muchos forasteros y varios pelotaris (así se lo llaman en el País Vasco a los que juegan pelota vasca) que venían de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Junín y cientos de lugares, lo que demostraba la importancia de la ciudad a nivel nacional en este deporte. La fama de estas canchas llegaba hasta Uruguay.
Ese sitio fue muy concurrido durante años y la excusa era jugar un partido de pelota a paleta, distenderse, tomar algo en el bar, charlar sobre los temas de la ciudad y luego volver a su casa. En la actualidad, esa esquina sigue siendo de las más concurridas de la ciudad, ya que desde hace décadas ha sido ocupada por diferentes marcas de supermercados.
En esa esquina se jugaron partidos memorables. Para esos días, la ciudad se vestía de fiesta con caballos ensillados, carruajes tirados por una o dos yuntas y sulkys.
Como canchero de la cerrada actuó durante años el “Mono” Alanís, personaje destacado y querido en aquél entonces. En la abierta trabajó muchos años Don Pedro Funes, un hombre serio y de pocas palabras.
Esta esquina fue símbolo del conservadurismo mercedino del 1900 y fue un hito en la historia de la ciudad donde se solían discutir los problemas del pueblo.
En 1915 este sitio de deportes y multitudes se clausuró para pasar a ser la fábrica de mosaicos de Hugo Marzoratti, que años más tarde sería cerrada por un voraz incendio.

jueves, 22 de abril de 2010

“Cacho” Respuela y Matías Silvestre, los dos únicos mercedinos en jugar un River – Boca. Parte II

Matías Silvestre nació en Mercedes, Buenos Aires, el 25 de septiembre de 1984 y vistió desde chiquito la camiseta del Club Mercedes hasta 1998, año en que pasó a formar parte de las divisiones inferiores de Boca Juniors.
En el Club de la rivera debutó en 2003 y jugó hasta 2008 en que fue vendido al Catania de Italia. En Boca ganó 3 torneos locales (Apertura 2003 y 2005 y el Clausura 2006) y a nivel internacional ganó las Copa Sudamericana 2004 y 2005, la Recopa Sudamericana 2005 y 2006 y la Copa Libertadores 2007. Tuvo que esperar a que Rolando Schiavi deje la camiseta Nº2 para poder ponérsela y reemplazarlo con esmero. Con la azul y oro jugó 63 partidos (6 goles).
Entre esos 63 partidos se vislumbran 4 superclásicos (2 oficiales y dos amistosos). El primer de ellos fue el 30 de enero de 2005 bajo la dirección técnica de Jorge “Chino” Benítez y fue por la Copa Revancha en el estadio Mundialista de Mendoza. A River lo dirigía Leonardo Astrada. Boca ganó 2 a 0 con goles de Rodrigo Palacio y Pablo Ledesma.
Luego vendría una seguidilla de 3 clásicos consecutivos. El primero de ellos fue oficial y se jugó en la Bombonera. Boca, ahora dirigido por Alfil Basile y River, en ese momento, comandado por Daniel Passarella, empataron 1 a 1 con goles de Ernesto Farías y Martín Palermo, que empató sobre el final.
El diario Clarín, que calificó con 4 la actuación del mercedino, en la crónica del partido, dice así: “Lo de Boca era simple. Presión, presión y más presión. Ibarra fue salida constante, cuando Domínguez se empecinaba en cruzar la mitad de la cancha sin tener muy claro hacia dónde iba. También Boca llegaba por la izquierda, donde Krupoviesa insistió con sus clásicos centros combados, de adentro hacia fuera, que desacomodaban a los defensores visitantes. Los pelotazos llovían desde los dos costados y Silvestre tuvo el gol con un cabezazo de sobrepique que Lux manoteó como pudo. Y también casi lo grita Palermo, pero no le pudo entrar bien al frentazo".
Matías Silvestre venía invicto frente a River, hasta que el 8 de octubre de 2006 visitó el Monumental en lo que fue su peor actuación frente al clásico rival. River ganó 3 a 1 con goles de Gonzalo Higuaín y Ernesto Farías. Para Boca había empatado Rodrigo Palacio. La Volpe y Passarella los técnicos.
El relato de Clarín muestra estos dos pasajes de Silvestre, en una tarde nefasta: “Seguían tablas, cuando lentamente Boca empezó a dominar el juego. River, que había empezado con más ímpetu, se fue diluyendo y no conseguía hilar una jugada colectiva. Pero un error de Bobadilla en una salida del arco generó en una falta de Silvestre a Farías. De la pelota parada, Belluschi buscó el centro del área. Hubo una serie de rebotes, e Higuaín, de taco, se amigó con el gol después de cuatro fechas. Y estalló El Monumental”.
“Entonces La Volpe movió las piezas. Con las entradas de Delgado y Bertolo, por Palermo (lesionado) y Calvo, el técnico intentó buscar las variantes que su equipo no encontraba. Belluschi, la figura de la cancha, seguía haciendo de las suyas, porque encontraba muchos espacios pasando la mitad de la cancha. Encima Silvestre protestó y Elizondo le mostró la segunda amarilla. El Cata Díaz jugaba gratis después de pegar su enésima patada. Con 10 jugadores y 1-3 en la chapa, la partida pintaba muy complicada para el líder del torneo, que dejaba en El Monumental un invicto de 22 partidos”.
El 19 de enero de 2007 jugó por última vez un superclásico, fue en el estadio Mundialista José Maria Minilla de Mar del Plata y River venció 2 a 0 con goles de Falcao y Galván en lo que fue el debut de Miguel Ángel Russo como DT de Boca.
En resumen de cuentas, Matías Silvestre jugó 4 veces frente a River, ganó 1 partido, empató 1 y perdió 2.

Imágen 1: Matías Silvestre festejando un gol en la Bombonera.
Imágen 2: Tapa del diario deportivo Olé, el día q Boca derrotó 2 a 0 en el clasico veraniego.

“Cacho” Respuela y Matías Silvestre, los dos únicos mercedinos en jugar un River – Boca. Parte I

Los Clubes Estudiantes y Mercedes vieron nacer a los dos únicos jugadores de fútbol mercedinos que jugaron un partido entre River y Boca.
El primero de ellos fue Félix Oscar “Cacho” Respuela, quien nació en 1932 y tuvo una rápida y ascendente carrera deportiva, ya que a los 14 años apareció en la Primera del “Pincha” mercedino y a los 15 era parte de la Selección mercedina. En su club integró equipos junto a Lorusso, Ganoso, Folgueyra, Liberanome, Lagomarsino, Gómez, Bertera, Lecuona y otros. En 1948 ingresó en las Divisiones Inferiores de River Plate y 5 años más tarde integró el equipo Campeón de ese año jugando varios partidos en Primera, alternando nada menos el puesto de puntero derecho con Santiago Vernazza, considerado por ese entonces uno de los mejores delanteros de esa época.
Ese mismo año, Respuela participó de una gira que hizo River Plate por Europa, donde jugó varios partidos de esa exitoso viaje, especialmente en Italia, donde el equipo fue recibido por el Papa Pío XII.
Entre 1995 y 1957 jugó 45 partidos y marcó 14 goles en Huracán y luego en Banfield. También actuó en Ecuador y finalizó su carrera en Argentina jugando en Independiente Rivadavia e Instituto de Córdoba. A los 35 años volvió al fútbol mercedino para salir campeón con Estudiantes en 1968 y 1969 y en aquél mítico equipo de Trocha que ganó el torneo de 1971 en la recordada final disputada el 7 de noviembre de 1971 frente a Gimnasia y Esgrima donde el lobo perdió 3 a 1. “Cacho”, ese día estaba lesionado, pero pudo jugar varios minutos.
Las crónicas cuentan que el partido que Respuela jugó vistiendo la camiseta de River frente a Boca fue en el Monumental de Núñez ante la atenta mirada del Presidente de ese entonces, Juan Domingo Perón, con su brazalete negro en su brazo izquierdo mostrando el luto a una semana de cumplirse el primer aniversario de la muerte de Eva. Estaba acompañado por un visitante extraño, Milton Eisenhower, hermano del Presidente estadounidense.
El partido se jugó el 19 de julio de 1953, por la 12º fecha del torneo de Primera División. El puntero del campeonato es el Independiente de la famosa delantera Micheli, Cecconatto, Bonelli, Grillo y Cruz. River viene mejor que Boca, busca el bicampeonato y el Xeneize romper la racha sin títulos desde 1944. Ese día, la noticia la daba Vernazza en River. Al lesionarse, no iba a ser de la partida. Su reemplazante es Félix Respuela.
A los 5 minutos Elio Montaño pone a Boca 1 a 0 en el marcador, pero 6 minutos después Mussimessi empata. River se viene como una tromba y a los 20 Respuela se lesiona, aunque sigue jugando.
Iban 27 minutos del segundo tiempo cuando Loustau pone justicia en el marcador y a River 2 a 1 sobre Boca. Respuela está rengo. Once minutos después, un derechazo de Navarro supera a 6 riverplatenses y marca el empate. River se queda sin fuerza, Boca aprovecha y a 3 del final, Roberto Rolando sentencia el 3 a 2 final, gambeteando a Carrizo y dejando al primer mercedino en la historia del partido de fútbol más atrayente del mundo.
En River, "Cacho" Respuela jugó 7 partidos y marcó un gol.

Imágen 1: Félix Respuela vistiendo la camiseta de River.
Imágen 2: Respuela en la formación del River campeón de 1953. Es el segundo de los hincados, de izquierda a derecha.
Imágen 3: Con el Papa Pío XII. Respuela se encuentra hincado, es el primero de la derecha.

lunes, 12 de abril de 2010

CRONICAS MALVINERAS. Homenaje de todos los argentinos, a los argentinos que lo dieron todo. Parte II.

Escrito por Graciela Medina y basado en la experiencia vivida por su hijo Cristian Luna, quien participó en el homenaje a los caídos en octubre de 2009

Con todos los familiares ya alojados, se parte hacía la Casa de Gobierno, donde la Presidente Cristina Fernández recibe a los familiares para despedirlos en el Salón de la Mujer, lugar donde no existe ninguna referencia a las mujeres de Malvinas, cuestión esta que la primera mandataria se comprometió a subsanar dentro de la conmemoración del bicentenario para que también estén presentes allí.
Al regreso de la Casa Rosada, los familiares almorzaron en el hotel y luego se ultimarían los detalles para partir desde el hotel hasta la Plaza del Congreso, desde donde comenzaría la peregrinación.
Los familiares empezaron a agruparse lentamente en la puerta principal del hotel Bauen, cada uno llevaba su bolso o mochila, ya que se les había indicado que debían utilizar equipaje liviano.
Mientras tanto, en otro lugar se preparaba la imagen de la Virgen para su partida. Cuando fue el momento, se la acomodó en el vehículo abierto donde se la transportaría en peregrinación y con cuidado fueron colocadas en el jeep las banderas que acompañaron todo su recorrido por los caminos del país.
Antes de la partida, todos quisieron despedirse de la imagen, pedirle alguna gracia y agradecer el haber podido vivir aquella experiencia.
La columna se puso en marcha, los familiares llevaban en sus manos las banderitas argentinas que no podrían levantar en Malvinas, al llegar al Congreso, una gran cantidad de Veteranos y ciudadanos argentinos los aguardaban para sumárseles, esa había sido la consigna de la marcha, acompañar a un “Homenaje de todos los argentinos, a los argentinos que lo dieron todo”.
La columna avanzaba y la gente se sumaba, las banderas argentinas ondeaban en el aire y la imagen de la Virgen encabezaba la columna.
Al llegar frente a la Catedral Metropolitana, la Banda de Patricios recibió con sones marciales a la Protectora de la Patria.
En la Catedral, el Cardenal Jorge Bergoglio tuvo emotivas palabras para los familiares dentro de la ceremonia religiosa, un momento que cada uno vivió con total recogimiento.
Culminada la misa, los familiares partieron rumbo al aeroparque Jorge Newery para abordar el vuelo que los llevaría a Río Gallegos, donde pasarían la noche, y a la mañana siguiente partirían hacia Malvinas.
Para muchos sería la culminación de una larga espera y cuando vieran por la ventanilla del avión la primera nube, sin duda podrían afirmar que estaban a punto de tocar el cielo con las manos.

CRONICAS MALVINERAS. Homenaje de todos los argentinos, a los argentinos que lo dieron todo. Parte I.

Escrito por Graciela Medina y basado en la experiencia vivida por su hijo Cristian Luna, quien participó en el homenaje a los caídos en octubre de 2009.

De regreso en Buenos Aires, luego del primer viaje, no fueron fáciles los momentos de las despedidas. Cada uno de los 170 familiares había entablado una relación muy especial, una relación muy similar a la que tienen los Veteranos de Guerra. A ellos los une una hermandad tácita por haber vivido juntos situaciones inimaginables, a los familiares de los caídos los hermana el dolor compartido, pero también el saber, como en el caso de los Veteranos, que solamente alguien que ha vivido esa situación puede tener real dimensión de lo que puede producir en el fondo del alma.
Comenzaron a partir, cada uno a su lugar. Los más afortunados quizás puedan tener la posibilidad de reencontrarse. Otros de lugares muy lejanos dejaron en abrazos interminables todo el afecto que quizás no tuvieron la oportunidad de expresar en tan poco tiempo.
Seguramente quedaron entre ellos palabras que decirse, historias que contarse, momentos que compartir, aunque solamente el tiempo, el poco que les queda a algunos por sus avanzadas edades, y la diplomacia, esa palabra que parece a veces ser tan complicada, decidirán otra vez por ellos si es posible el reencuentro.
Con la partida del último familiar y las lágrimas todavía en los ojos, había que continuar el trabajo porque otros 205 familiares estaban a punto de llegar para poder ellos también, después de tanto tiempo de espera, llegar a pisar aquel bendito suelo malvinense.
Había que ultimar detalles, revisar documentación para que no hubiera inconvenientes, acomodar a los familiares que llegaban y contenerlos, tratar de bajar la lógica ansiedad que sentían.
Las noches se hicieron largas, y el tiempo para dormir era muy poco, cuando se podía, pero además de los preparativos para la marcha – peregrinación del viernes 9 de octubre, aunque nadie lo mencionaba, entre los integrantes de la Comisión de Familiares había sentimientos encontrados. La imagen de Nuestra Señora de Luján se marchaba a las islas para no volver y existía gran alegría por ello, ya que durante muchos años Gran Bretaña no aceptó su presencia en Darwin, porque nuestra Virgen lleva en su manto los colores de la patria.
A pesar de ello, en el año 1999, familiares que participaron de aquel viaje histórico desde el continente, llevaron a Darwin una imagen de Nuestra Señora con un atuendo diferente, y un familiar, vecino de San Antonio de Areco y otro de Mercedes construyeron con piedras de la playa y materiales conseguidos en las islas, una ermita al pie de la primitiva cruz mayor del cementerio, donde descansó la imagen por muchos años.
Por este motivo, la alegría de haber podido lograr la autorización para que la Virgen guardara a nuestros héroes era mucha, pero el apego de cada uno de los integrantes también, habían recorrido con ella mas de 65 mil kilómetros a lo largo y ancho del continente, para que todos los argentinos pudiesen verla y dejarle sus ofrendas antes de partir, y para todos, también sería el momento de la despedida.